Soy Carolina, del Refugio La Oriental en la séptima sección de Rivera, donde junto a Ismael somos productores ganaderos.
Conocé más de la experiencia
¿Qué hiciste y por qué?
Desde 2010 venimos realizando un proceso de restauración ecológica mediante exclusiones de pastoreo, para dejar que la naturaleza se exprese libremente y ofrecer refugio a la fauna en nuestro campo.
En campos originalmente muy limpios y sin árboles, las exclusiones pronto se llenaron de matorrales y pastizales altos, atrayendo aves que antes no veíamos, como tordos amarillos y capuchinos.
La fauna usa efectivamente estos espacios. Con cámaras trampa comprobamos que las exclusiones funcionan como pequeñas islas donde los animales se esconden, cazan y recorren el territorio.
Elegir bien el lugar hace la diferencia. Las exclusiones ubicadas en zonas imperturbadas se desarrollaron mucho mejor. En áreas ya alteradas, el engramillado avanzó y la restauración no progresó igual.